ATENCION: CHAT HIJOS DEL CONVENIO

En la parte inferior de este blog (abajo) se ha colocado el Chat Hijos del Convenio para que todos los visitantes que lo deseen puedan ingresar a conversar con otros que se encuentren en línea al mismo tiempo.

Es de suma importancia que lo hagan para que debatan sobre los temas que se han publicado en este blog y sobre los demás asuntos del Evangelio Restaurado.

La invitación queda extendida y esperamos que esta nueva aplicación pueda ser de su agrado y utilidad.

Muchas Gracias

martes 01 de noviembre de 2011

Él ha estado ahí antes

La alarma suena a las 6:30am. Lentamente me pongo de pie y voy a la cama de mi compañero y le quito las sábanas. Un gemido llena el cuarto:

-¿Ya es hora de levantarnos?
Parece que solo hace un par de minutos que cerré los ojos.
Las actividades del día siguen: estudiar, orar y más. 
Cuando ya es hora de salir siento que no he hecho con todo.
-Tenemos un gran día planeado -dice mi compañero con una sonrisa. Yo sin ánimos le respondo: "Claro, si es que alguien nos deja entrar"

Con la palabra de Dios y mis lustrosos Doctor Martens caminamos por las calles de Guatemala, preparados para enfrentar un día húmedo y frío.

Ya son las 8:30pm. El día ya va a terminar. Mi compañero y yo nos dirigimos a nuestra casa. No cumplimos con todo lo que pensábamos hacer.

Vamos a casa pensando en ¡las cartas que recibiremos el martes!

Llegamos al cuartito. El día ya terminó. Lo único que nos ha quedado de nuestro trabajo son las ampollas en nuestros pies.
Ya son las 10:30pm. Mi compañero ya está dormido. El silencio me rodea y me arrodillo para orar; necesito hablar con mi Padre Celestial pero no sé qué decir:

"Oh, Padre -empiezo- ¿Que pasó con nosotros hoy? -Yo pensé que le enseñaríamos a alguien, pero no encontramos a nadie. Mis manos están dolorosas, gastadas y golpeadas. Oh, si nuestra área fuera mas pequeña conocería cada calle y cada puerta. ¿Por qué en la misión todos los días son iguales? La única diferencia de hoy es la suela de mi zapato que se despegó. Si tan solo pudieras hacer que el clima sea más cálido; el frío me está matando, tiemblo mucho y la briza me opaca la vista.

¿Y por qué tengo que usar gelatina en mi cabello? -Todos se burlan de nosotros...

Por favor mándanos investigadores para que les podamos brindar lo que les falta; quiero encontrar personas a que acepten los Libros de Mormón que les ofrecemos porque con su peso ya hasta me duele la espalda.

¿Y que pasa con mi familia? ¿No tienen algo que decir? Me frustra no saber nada de ellos. Oh Padre, siento que estoy perdiendo mi tiempo. A veces solo quiero irme a casa, LO SIENTO, pero esa es una idea que anda rondando por mi mente.

Y mi compañero, Padre Celestial, ¿que me has dado? No entiendo como es que puede caminar tanto sin cansarse...
Ahí lo tienes Padre Celestial, no puedo seguir, no sé qué hacer...
Ésta, Padre, es mi oración..."

Termino la oración, me pongo de pie y me voy a la cama y me dijo: necesito descansar para mañana. Tenemos un largo día esperándonos. El sueño que tengo me pone a dormir en seguida. Luego aparece una visión. Es otro día, otro tiempo:

"Estoy parado en un cerro. La vista es muy bonita. Un hombre camina hacia mí y me dice: Yo Soy Jesucristo.
Lágrimas de gozo ruedan por cara y caigo a Sus pies: -Levántate -me dice, sígueme a la sombra; Tenemos que hablar.
Mi completa y total atención está en el Salvador. Y me dice:
Tu misión es similar a lo que pasó conmigo y entiendo como te sientes. Y lo que está pasando, de hecho, sería justo decir que yo he sentido lo mismo que tú. Incluso sé como te sientes cuando nadie quiere escucharte. Algunas veces yo no sabía que más hacer. También se que no te gusta caminar. Para ti sería mejor tener una bicicleta pero recuerda que el burro que yo monté no tenia veintiún velocidades.
Entiendo que no te gusta mojarte, de hecho es algo que odias. Yo recuerdo cuando sudé sangre por cada poro; -OH, LA AGONÍA FUE MUY GRANDE.
Y no te gusta tu compañero, sería mejor alguien más. Yo una vez tuve un compañero que se llamaba Judas quien me vendió; vendió mi vida por unas cuantas monedas.
Talvez sea incomodo para tí tener que peinarte todos los días y que la gente se burle de ti. Yo recuerdo cuando me pusieron espinas en la cabeza y me dijeron: -Salve REY de los judíos.
¿Así que te sientes agobiado por el peso de los libros en tu mochila?... Imagina cuanto pesaba la cruz que tuve que cargar.
A ti te duelen las manos de tanto contactar y tocar puertas todo el día. Créeme que me lo imagino. Yo recuerdo cuando me clavaron los clavos en mi cuerpo. Me dolió tanto. 
Y no tener comunicación con tu familia; yo perdí comunicación con mi Padre cuando estaba en la cruz y clamé: PADRE, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Veo que tenemos mucho en común peor hay una diferencia entre tu y yo:

YO AGUANTÉ HASTA EL FIN Y TERMINÉ MI MISIÓN
Entonces, sígueme y haz como yo.

Me abrazó muy fuerte, su luz me llenó con su amor y con lágrimas en los ojos me miraba mientras regresaba Su Padre en el cielo"

Me quedé parado, observando con asombro cuando sonó un pitido en mi cabeza. Abrí los ojos y vi la alarma. Entonces me dí cuenta de que estaba en mi cama.

Mi compañero gimió: ¿Ya son las seis? -¡No puede ser!

Me levanté y le dije: ¡Vamos, si quiere le ayudo con su mochila!

***No importa cuantas pruebas pasemos en la vida, cuando sintamos que ya no podemos hacer más, pensemos en Jesucristo: EL HA ESTADO AHÍ ANTES.


Traducido mientras servía en la Misión Guatemala Sur.


TRADUCIDO Y PUBLICADO POR EVER MARTINEZ

0 Leer o Escribir Comentarios: