No eran días, semanas o meses lo que había pasado su vida de transgresión en transgresión sino años en los que se había sentido total abandonando a la garras del pecado sin entender cuan lejos había llegado. Su vida transcurría de manera normal dentro de lo aparente pero en los momentos en lo que se sentía impelido a volver al camino podía darse cuenta que había caído en un abismo del cual era casi imposible volver; mas sin embrago mas de una vez intentó escalar hasta cima de lo virtuoso y digo...
...Pero en cierto punto de la escalada, algo salia mal y volvía a caer y su caída lo llevaba hasta lugares mas profundo que donde había estado antes de aquel intento...
Llegó a cuestionarse a que se debía aquel estado de impotencia o de incapacidad para volver a donde había estado antes: ¿Sera cuestión de voluntad? ¿Sera falta de ayuda? ¿O soy presa de una fuerza sobrenatural?
Para todas estas preguntas había una respuesta que el conocía muy bien: Es en gran parte fuerza de voluntad pero su voluntad no era constante y en todo caso era una voluntad muy condicional. Estaba dispuesto a todo por volver al camino de la santidad pero el proceso no era nada fácil así que pensó en buscar ayuda pero esta ayuda fue ofrecida a medias porque quienes la ofrecían creían que todo era cuestión de voluntad así que después de un "todo va a salir bien, tu puedes" y una palmadita en la espalda se olvidaban del asunto...
La otra posibilidad era , muy lógica, toda intención de pecado después de nuestros propios pensamientos proviene de fuerzas sobrenaturales.
¿Que puedo hacer? - Me preguntó.
Temiendo ser como los demás que ofrecían ayuda no estaba seguro sobre que responder y aun temo que mi respuesta no sea la mejor.
Me acordé de aquella vieja película de Tom Hanks llamada Forest Gump, en la que un hombre ingenuo y noble (Forest Gump) inevitablemente es enviado a la guerra lo cual era algo totalmente opuesto a su personalidad.
Años después este hombre relataba que lo que le mantuvo vivo durante la guerra fue un consejo que su amiga y gran amor de su vida, Jenny, le había dado cuando era niños...
"Corre Forest, Corre"...
No se me ocurrió decirle otra cosa a mi amigo mas que "corre A... corre" aunque te pases la vida corriendo y huyendo. Corre y corre porque considero que es la única manera de librarte del pecado porque esta batalla nunca terminará mientras vivamos...
ESCRITO Y PUBLICADO POR EVER MARTINEZ
"Basado en una experiencia de la vida real"

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