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jueves 10 de junio de 2010

La mujer de las Cebollas

En lo personal no sé si la siguiente es una historia verdadera o algo inventado con fines didácticos pero me la conto mi suegro mientras hablábamos sobre “las cosas de la vida”. Una vez más sobre los principios de la autosuficiencia, les compartiré esta historia y ojala que podamos aprender.

“Había en cierto lugar una mujer que trabajaba como empleada domestica en una casa y al llegar la tarde salía para su casa donde la esperaba su familia. Supongo que no tenía marido, no sé. Una tarde pasó por el mercado local y compro cebollas, las puso en su canasto y se fue a la parada de buses. Mientras esperaba el bus que la llevaría a su lugar de residencia alguien se le acercó y le solicitó:

Véndame dos cebollas.

No las estoy vendiendo, las llevo para mi consumo – Contestó la mujer.

No habían pasado dos minutos cuando una mujer se le acercó y le dijo: ¿Cuánto vale cada cebolla? Esta vez la mujer pensó contestar lo mismo pero percatándose de que aquélla situación era toda una oportunidad decidió ponerles precio a las cebollas y venderlas.

No tardó mucho en venderlas todas así que regresó al lugar donde había comprado las primeras y compro más y siguió vendiendo.

Cuando hubo acumulado cierto capital ya no compraba las cebollas al mismo intermediario sino que fue directamente al camión del distribuidor y las compró a mejor precio y finalmente, con el paso del tiempo dejo de comprar al camión y fue a los campos a comprar cebollas directamente de los campesinos que las cultivaban.

Aquella mujer había encontrado una manera de empezar su propio negocio y lo estaba haciendo muy bien mientras su negocio crecía como la hierba. Ante el asombro de sus amigos, conocidos y aun de sus antiguos patrones la famosa mujer de las cebollas llegó a comprar un terreno en el que puso empleados y empezó a cultivar cebollas que ella misma distribuía a mayoristas y humildemente también aceptaba compras por menor”

Una vez más aclaro que no sé si esta es una historia verdadera pero déjenme decirles que así como a esta mujer muchas veces se nos presentan oportunidades en nuestro diario vivir que pueden cambiarnos la vida. La oportunidad de hacer algo grande o modestamente suficiente a través de un origen tan humilde o pequeño. Y en toda esta experiencia como en todas las historias de éxito la palabra clave es: Trabajo.

Que tengan un excelente día, un reparador fin de semana y que podamos aprender a ver oportunidades de éxito en las cosas cotidianas de la vida.

Hasta Pronto.
ESCRITO Y PUBLICADO POR EVER MATINEZ

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