…Este personaje podría ser usted, yo o cualquier persona…
Cuando las cosas le están saliendo difíciles y siente cierta ansiedad en su corazón y en su mente se arrodilla a orar. Sabe que puede y debe orar y que el Señor como en muchos casos anteriores le va a contestar. Ya otras veces en su vida ha pasado por situaciones similares y mientras oraba a manera de pensamiento o ideas han venido las respuestas. Esta vez puede ser así y sabe que la respuesta vendrá; de alguna manera vendrá.
Se arrodilla y casi inmediatamente después de empezar la oración el pensamiento llega: “Obediencia”. Nada más que una palabra… Eso es todo. Entonces mientras está de rodillas empieza a meditar sobre su vida en relación a los mandamientos de Dios y se da cuenta de que: “Aunque está esforzándose mucho por ser obediente y digno el Señor requiere más sinceridad y pureza de parte suya o si no está guardando los mandamientos debe empezar a ponerse a cuentas con Dios”
Es así de sencillo. La primera ley de los cielos es la Obediencia y sobre ella se basan todas las bendiciones.
Mosiah 2: 22 y Doctrina y Convenios 130: 20-21
Hasta Pronto.
ESCRITO Y PUBLICADO POR EVER MARTINEZ

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