ATENCION: CHAT HIJOS DEL CONVENIO

En la parte inferior de este blog (abajo) se ha colocado el Chat Hijos del Convenio para que todos los visitantes que lo deseen puedan ingresar a conversar con otros que se encuentren en línea al mismo tiempo.

Es de suma importancia que lo hagan para que debatan sobre los temas que se han publicado en este blog y sobre los demás asuntos del Evangelio Restaurado.

La invitación queda extendida y esperamos que esta nueva aplicación pueda ser de su agrado y utilidad.

Muchas Gracias

viernes 18 de junio de 2010

¡Griten de gozo las montañas!

… Cada mañana me levanto entre las 4: 30 y las 5:00 para empezar el nuevo día. A esa hora tengo la oportunidad que muchos no tienen precisamente porque tienen la oportunidad que yo no tengo. Lo diré más claro: A esa hora tengo la oportunidad de ver el amanecer, cosa que muchos no pueden ver porque están durmiendo, no obstante muchas veces he deseado quedarme a dormir un poco más.

Una de las cosas más bellas de la creación es el amanecer. Ese espectáculo de luz y color parece ser un regalo de motivación para el trabajador que se levanta temprano, a veces todavía cansado, solo para cumplir con sus responsabilidades de proveer para su familia.

Alrededor de las 6:00 voy en camino, en mi motocicleta que ya ha superado su vida útil y siento como el aire fresco de la mañana se cuela por mi ropa. ¿“Aire fresco”? En Choluteca, al sur de Honduras, solo el que madruga puede sentir al menos por unos pocos minutos un clima más fresco y eso es la única ración de aire fresco que tendrá en ese día porque después vienen las altas temperaturas. 

Ya a esa hora los cerros se ven como vistos a través de una pantalla de alta definición, revestidos de un verde transparente, con una cortina de luz sobre sus faldas y el aire que se respira huele a flores silvestres tostadas por el sol.

Como a la ocho de la mañana ya no me acuerdo de esa visión tan bonita que tengo al inicio del día porque el calor solo me hace pensar en buscar la sombra y anhelar una vaso de agua fría pero por la tarde, el consuelo llega: Un cielo bermejo adornado con figuras animadas de nubes que se desvanecen movidas por el viento.

Cuando por la tarde mi esposa y yo visitamos a mis suegros, me lleno de fascinación al observar en la llanura de los potreros que están a la orilla del camino, como el sol ilumina los zacatales que empiezan a florear y se ven como un trigal listo para la cosecha. En el Kilometro 3 yendo para Marcovia se ve el rio Choluteca y algunas lagunas resaltadas por la luz del sol que empieza a ocultarse y el cielo que al medio día parecía una pantalla azul ya está vestido de un rojo encendido.

Mientras me alejo de la ciudad con más frecuencia escucho el cantar de los pájaros y veo las garzas y gaviotas volando por el espacio y más de una se atraviesa en nuestro camino.

Ante todo esto no logro evitar pensar en la maravillosa obra de la creación y pienso en las palabras del Himno No. 31: ¡Oh, Creaciones del Señor! Y en las palabras que se encuentran en Doctrina y Convenios 128: 19-25.

Todo esto es una maravilla y le doy Gracias a Dios por permitirme venir a esta tierra y poder ser testigo de Su obra, Su amor y Su gran poder.

Hasta Pronto.

ESCRITO Y PUBLICADO POR EVER MARTINEZ

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