jueves, 27 de mayo de 2010

¿Por qué Dios no vio con agrado la ofrenda de Caín?

Contrario a lo que muchos podrían suponer, el malestar de Caín hacia Dios y hacia Abel no surgió después de que su ofrenda fuera rechazada. En Moisés 5: 12 y 18 leemos: “Y Adán y Eva bendijeron el nombre de Dios, e hicieron saber todas las cosas a sus hijos e hijas… Y Caín amo más a Satanás que a Dios. Y Satanás le mando, diciendo: Haz una ofrenda al Señor”

Ahora bien, hasta este punto queda demostrado que Caín amaba mas a Satanás aun antes de que su ofrenda fuera rechaza y fue rechazada porque todo fue planeado por Satanás, es decir, Satanás no cuida a quienes le siguen sino que los utiliza y los maneja para su propia destrucción y eso mismo fue lo que paso con Caín que después de la ofrenda salió molesto con Dios y con Abel cuando en realidad todo fue culpa suya y de Satanás. Culpa suya por no haber recordado las enseñanzas de su padre Adán y culpa de Satanás por haberlo utilizado en sus propósitos más viles.

Satanás no había podido con Adán y queriendo causarle al menos un gran dolor sedujo a su hijo Caín y lo arrastro hasta su perdición. Todo fue parte de una venganza.

Al mandarle Satanás a Caín que presentara una ofrenda al Señor no era por buenos propósitos más bien para hacer una burla de la ordenanza de la ofrenda de las primicias. Leamos en Moisés 5:19 “Y con el transcurso del tiempo, sucedió que Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra

Ahora bien, en Moisés 5: 5 - 7 leemos: “Y les dio mandamientos (a Adán y Eva junto con su familia) de que adorasen al Señor su Dios y ofreciesen las primicias de sus rebaños como ofrenda al Señor. Y Adán fue obediente a los mandamientos del Señor… Y después de muchos días, un ángel del Señor se apareció a Adán y le dijo: ¿Por qué ofreces sacrificios al Señor? Y Adán le contestó; No sé, sino que el Señor me lo mandó. Entonces el ángel le habló diciendo: Esto es una semejanza del sacrificio del Unigénito del Padre, el cual es lleno de gracia y de verdad. Por consiguiente, harás todo cuanto hicieres en el nombre del Hijo, y te arrepentirás e invocarás a Dios en el nombre del Hijo para siempre jamás”

La broma de mal gusto que Satanás estaba tramando era esa. Negar la semejanza o el simbolismo que relacionaba el sacrificio de las primicias de los rebaños con el sacrificio del Unigénito. La relación entre estos dos tipos de sacrificio no es algo que Dios hubiera estipulado solo porque si. En verdad la relación era muy real y simbólica: Representaba el cuerpo y la sangre de Cristo. La sangre que lavaría los pecados de la humanidad y el cuerpo que se levantaría victorioso de las entrañas de la tierra al tercer día de su muerte entonces pues, ¿Cómo podía esperarse que la ofrenda de Caín fuese aceptable? No hay semejanza entre la expiación de Cristo y un montón de legumbres y calabazas por muy bien intencionada que haya sido la ofrenda ya que estos frutos de la tierra no tenían ni carne ni sangre.

Esa fue la verdadera razón por la que el Señor Dios no vio con agrado la ofrenda de Caín y lo que más hacia culpable a Caín era que no pecaba en la ignorancia porque según lo que señalamos antes había sido instruido por sus padres.

Pero nótese que la misericordia y dulzura de Dios es inmensurable y leemos en otra parte de las escrituras como Dios advierte a Caín del peligro espiritual que corre y le aconseja volverse hacia Él: “Si haces lo bueno, serás aceptado; y si no haces lo bueno, el pecado está la puerta, y Satanás desea poseerte; y a menos que escuches mis mandamientos, te entregare, y será hecho contigo según la voluntad de él. Y tú te enseñorearas de el” Moisés 5: 23

Pobre Caín, estas cosas que le dijo el Señor lo hicieron enojar y ya no quiso escuchar Su voz ni la de Abel y por el contrario empezó a buscar la manera de vengarse Abel pero eso lo veremos en el siguiente tema.

Para terminar solo quisiera que recordemos esta historia y que aprendamos de la triste experiencia de Caín. Más que todo quisiera hacer una relación de las cosas en cuanto a la ofrenda: Desde el punto de vista literal Caín presentó una ofrenda y quizás alguien me podría decir que eso cuenta o que la intención es suficiente.
Ya hemos leído en El Milagro del Perdón que la vía al infierno está pavimentada de buenas intenciones así que lo contrario es filosofía del mundo y debemos tener cuidado.

Que ofrenda estamos presentando: ¿Una familia eterna? Ofrezcamos al Señor una familia de rectitud. ¿Una misión de tiempo completo? Dele el tiempo completo, haga que su ofrenda cuente, por algo se llama tiempo completo, no piense en otra cosa, no hable de otra cosa y no haga otra cosa que no sea la misión. Dedíquese a “tiempo completo”. ¿Un llamamiento? Ofrézcale un llamamiento magnificado.

Sea cual sea nuestra ofrenda, no andemos inventando como Caín. Demos lo que el Señor nos pide.
Hasta Pronto;
ESCRITO Y PUBLICADO POR EVER MARTINEZ

2 comentarios:

  1. Supongo que has hecho un buen análisis, o cuanto menos una muy trabajada interpretación de un tema que, por desgracia, poco sé y poco puedo opinar.

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  2. Raul, muchas gracias. Es un honor tenerte de visita en mi humilde blog. Te considero un maestro de la redacción y la literatura y tu opinión siempre es de orientación.

    Sigue cosechando exitos mi amigo.

    ¡Que tengas un buen dia!

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