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jueves 24 de febrero de 2011

Crónica de la Caída de Adán y Eva

Pienso mucho en estas cosas y me doy cuenta que como dice en Eclesiastés, “¿Hay algo que se pueda decir: He aquí esto es nuevo? Ya existía en los siglos que nos han precedido” Eclesiastés 1:10.


El caso del que quiero hoy hablar no es nada nuevo y si yo fuera un abogado y esto un caso secular diría que hoy voy a reabrir el caso y que abogaré a favor de nuestros primeros padres.

Cuando pienso en el caso y la historia de cómo se dieron las cosas que llevaron a Adán y a Eva a transgredir solo puedo pensar en la humildad de Adán y en la sabiduría de Dios.

En el principio, vivíamos con Dios, Nuestro Padre Eterno. Fue en este tiempo cuando nos dio a conocer el Plan de Felicidad para todos nosotros y nos explicó que seriamos enviados a la tierra para ser probado: 

“Y con esto los probaremos, para ver si harán todas las cosas que el Señor su Dios les mandare” 
-Abraham 3:25 

En eso consistía el plan: En que seriamos enviados a la tierra para vivir y actuar por fe y obediencia a fin de ser perfeccionados. 

Nuestro Padre Celestial era consciente de que en tales condiciones muchos de sus hijos caerían por caminos equivocados y serian dominados por el pecado. Para rescatar a sus hijos de las garras del pecado, el Plan de Felicidad requeriría de la obra expiatoria de un salvador. 

Como posibles candidatos se ofrecieron dos hijos de Dios: Lucifer, uno de los espíritus más bellos y Jesucristo, el hijo amado. 

Cada uno de ellos ofreció rescatar al género humano de las garras del pecado pero bajo condiciones muy distintas. 

Lucifer dijo: Heme aquí, envíame a mí. Seré tu hijo y redimiré a todo el género humano, de modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré; dame, pues, tú honra. 
-Moisés 4:1 

La propuesta de Jesucristo fue muy opuesta a la de Lucifer. Fue una declaración sencilla pero efectiva: “Padre, hágase tu voluntad, y sea tuya la gloria para siempre.” 
-Moisés 4: 2 

Estas palabras y declaraciones dieron origen a un suceso de trascendencia eterna. Era una cuestión de decisiones y como todo asunto en el que se tenga que tomar decisiones, algunas tendrán una resonancia eterna. 

Resumiendo la historia, las escrituras nos cuentan que la propuesta de Lucifer fue rechazada por oponerse al orden divino de las cosas habiéndole pedido a Dios que le diera su honra y lo que sucedió a continuación condujo a una encarnizada batalla espiritual que dio como resultado la perdida de la tercera parte los hijos espirituales de nuestro Dios, que fueron expulsados de la presencia de su Presencia. 

Abraham lo relató asi: “Y el Lucifer se llenó de ira, y no guardó su primer estado; y muchos lo siguieron ese día” 
-Abraham 3:28 

Es útil recordar en este punto, que antes de venir a la tierra éramos espíritus. No poseíamos este cuerpo de carne y huesos que ahora tenemos. Sin embargo, Lucifer y sus seguidores, fueron expulsados en su condición espiritual y nunca fueron ni serán participes del plan de felicidad, por lo tanto no pueden tener cuerpos de tangibles como los nuestros. 

Habiendo sido desterrado en tales condiciones tiene un recuerdo claro de cada uno de los habitantes de la tierra y a todos los conocen sin confundirlos y Adán, su acérrimo enemigo Miguel, El Arcángel encabezaba la lista de personas contra quienes arremeter.

Sabiendo que como parte del Plan de Felicidad del Eterno Padre, Adán debía guardar cada uno de los mandamientos de Dios y que de no hacerlo tendría que morir, Lucifer quien llegó a ser Satanás, pensó que sería cosa fácil hacer caer a Adán y de esa manera cobrar su venganza.

Lo que no pasó por alto Satanás es que Dios es más sabio y prudente que él. Primero le dio al hombre un mandamiento: “Multiplicarse y henchir la tierra” Génesis 1:28 y después le dio otro: “No comer del fruto de la ciencia del bien y del mal” Génesis 2: 17.

Para cumplir con el primero era necesario ejecutar el poder de procreación que el Señor Dios nos ha concedido a todos, no obstante, Adán y Eva no eran conscientes de él y no lo serian a menos que comieran del fruto que se les había mandado no comer. 

¡Me gusta exponer este asunto! Es del tipo que un abogado disfruta analizando.

Sabiendo de la pena señalada si desobedecían el segundo mandamiento, Satanás vio su oportunidad de vengarse de Adán y por eso logró engañar a Eva para que comiera e hiciera a su esposo comer del fruto prohibido ignorando que de esa manera más bien abría las oportunidades para que ellos los dos (Adán y Eva) pudieran cumplir con el primer mandamiento de “Fructificarse, multiplicarse y henchir la tierra”

Cuando Adán y Eva comieron del fruto prohibido descubrieron que estaban desnudos pero más que todo entendieron que ahora si podían tener lo que es esencial para cumplir con el Plan de Felicidad: Una Familia. 

Paradójicamente, quizás sintiéndose frustrado en su intento, Satanás pudo comprobar que lejos de hacerle un daño irreparable a Adán mas bien le abrió las puertas para cumplir con su primera y más importante misión en la tierra: Ser el padre de todos los vivientes.

Ahora bien, Dios es justo y verdadero, así que habiendo nuestros primeros padres comido del fruto del entendimiento del bien y del mal, era necesario ejecutar la sentencia: La muerte. Una muerte física, o sea la muerte del cuerpo y una muerte espiritual, es decir la muerte del alma a causa del pecado. Porque al comer del fruto prohibido Adán y Eva, la muerte y el pecado entraron en el mundo y era necesario así. Así se había planeado para que Jesucristo pudiera cumplir su misión redentora que le había sido encomendada desde la fundación del mundo.

Si Dios no ejecutaba la sentencia llegaría a ser un embustero, cosa que jamás sucederá, así que como dijo Pablo: “En Adán todos mueren (Incluso Adán) mas en Cristo son vivificados” 1 Corintios 15: 22.

Después de ejecutarse la sentencia, y habiendo Adán cumplido la parte más dura de su misión aquí en la tierra, fue necesario para Adán hacer uso de la expiación de Jesucristo a fin de que pudiera tener vida, ser redimido y perdonado. Era necesario un proceso de arrepentimiento y esta es una de las cosas maravillosas que yo puedo argumentar en defensa de Adán: Su humildad.

Dicen las escrituras que cuando comieron del fruto Adán y Eva descubrieron que estaban desnudos y al sentir que Dios se acercaba tuvieron miedo (¿vergüenza quizás?) por hallarse desnudos y fueron a esconderse. (Génesis 3: 10)

Conozco esa sensación. Quienes hayan pecado de manera inexcusable saben que esa sensación es horrible: Es como encontrarse a un mismo desnudo a la vista de todo el mundo y lo peor de todo se siente un temor horrible como si fuera el fin de todo. ¡Pobres nuestros primeros padres! Deben haberse sentido fatal.

Dios en su prudencia y sabiduría, respetando las condiciones del arrepentimiento no acusó a Adán diciéndole escandalizado: “¡Adán estas desnudo!”. Dios le dio la oportunidad de reconocer su falta y confesarla:

- ¿Dónde estás? – Preguntó Dios. 

- Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo, y me escondí – Respondió Adán.

- ¿Quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual yo te mande que no comieses? 

- La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol y yo comí” – Confesó Adán. Génesis 3: 9 - 12.

Después de esta confesión ya sabemos que el Señor Dios, les impuso algunas metas, condiciones o castigos como usted les quiera llamar y en La Perla de Gran Precio leemos de la diligencia y obediencia que mostró Adán en su proceso de arrepentimiento hasta que un día después de haber demostrado que estaba arrepentido fue bautizado y el Espíritu Santo descendió sobre él: Había sido perdonado. (Génesis 3: 13 – 24, Moisés 5: 1 – 12)

Ahora bien, ¿Señalaremos a Adán como el responsable directo de todos nuestros sufrimientos o fracasos hoy en día? Yo más bien considero que debemos referirnos a él con la misma reverencia y respeto con que nos referimos a nuestros padres terrenales pues de no haber sido por su buen juicio de tomar la decisión correcta el Plan de Dios no se habría realizado porque nosotros no habríamos venido al mundo y este mundo sin gente habría sido creado en vano y el plan no se habría cumplido y Dios habría dejado de ser Dios, sin embargo el mismo se sometió a una pena y destierro para cumplir los propósito de dicho plan, el cual todos podemos disfrutar a plenitud si tan solo hacemos convenios con Dios y guardamos Sus mandamientos.

Por estas razones declaro estas cosas para que el mundo sepa que Adán ha sido uno de los más obedientes y fieles hijos de Dios.

Hasta Pronto;

ESCRITO Y PUBLICADO POR EVER MARTINEZ

2 Leer o Escribir Comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente exposición, le felicito mi hermano usted fielmente se apegó a la verdad y el Espiritu testifica de ello. Desde Bolivia Santa Cruz Fernando Illanes del Barrio Equipetrol y estaca Equipetrol.

Ever Martínez dijo...

Hermano Fernando,

Gracias por su comentario. Me alegra que este blog sea leido en distintas partes del mundo y que genere tan buenos comentarios.

El tema que usted ha comentado es uno de los mas apasionantes que se encuentran en las escrituras.

Tambien le agradezco por que gracias a su comentario, pude darme cuenta de que debido a los cambios que he hecho en el diseño del blog ultimamente, algo se ha dañado en el contenido de este mensaje y tendre que corregirlo.


Hasta Pronto